* “El como si”…

La institución escuela ocupa un lugar fundamental en esta sociedad globalizada y so rol que es el “enseñar” se lo visualiza desvirtuado y es así que nos encontramos con frases como:
“El ser humano, sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, Porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer” - Ernesto Sábato -
Decimos y pensamos que lo mas importante en la escuela es enseñar, pero a la vez sostenemos que las Instituciones ya no existen como tal o por lo menos, no cumplen con los objetivos para lo que fueron creadas, por lo tanto podríamos decir están declinando.
“ Acá todo es violencia” (o por lo menos aparentemente).
Cuando caminamos por una institución nos preguntamos: ¿Qué hacen los maestros frente a esta violencia?.. Siempre son los otros los violentos y se lo designa como “Son agresivos como los padres” “Viven en la calle y eso aprenden “.
Entonces nos pareció importante pensar en lo aleatorio, lo azaroso, lo indefinible, lo que no se sabe como decir.
El escenario es: niños que van y vienen, docentes indiferentes, niños y docentes miedosos, huidizos, es entonces cuando aparece la inconsistencia, en un mundo reglado donde hay cosas prohibidas y permitidas, en el que se acumulan aprendizajes y el que no puede …..
Repite o se va de la institución.
Este miedo, impotencia que se percibe en los docentes para con los alumnos o con sus pares o con su gestión o viceversa da como resultado la imposibilidad de enseñar, es entonces cuando aparece la autoridad, importante para entrar en le mundo de la cultura, ¿pero como la ejercemos?.
En situaciones como estas la imagen del otro no tiene representación, no hay comunidad educativa, estamos en el como si….
Es importante pensar que este niño vive al limite, “no tuvo infancia”, posición de dependencia, donde es cuidado, que seria lo que hace el adulto. Hablamos de infancia cuando el niño se separa del mundo adulto pero todavía depende del mismo, no cuando hace cosas de un adulto porque entonces solo queda el nombre de la infancia y vemos niños abandonadas, deambulando solos, sin saber a dónde ir y que hacer.
La escuela poblada con signos que no podemos conectar.
La subjetividad es justamente esto un sistema de representaciones y producción de significaciones, sentido para la vida, valores éticos y morales que determinan en su conjunto el comportamiento practico del individuo.
Un niño carente de este sistema de representaciones es cada vez mas violento.
¿Cómo nos colocamos frente a lo impensable, a lo inconsistente? ¿Qué nos pasa o sentimos cuando nos enfrentamos a estas situaciones? ¿Cómo pensamos en estas coordenadas?
La escuela hace un esfuerzo que es el de producir un lenguaje donde hay un sujeto, experiencias, interacciones, etc.
Debemos tener en cuenta que la comunidad no es trascendente es lo que se arma por el problema que nos une. Por eso es fundamental buscar algo que deje huella.
En la escuela se nos presenta dos modos de interactuar: Uno que denominamos gerenciamiento : que nos dice que existen normas, reglas para lograr una organización, estas reglas o normas por si mismas no funcionan, lo importante es internalizarlas, marcar hábitos, costumbres, conductas, que derivan en el respeto por el otro y hacia y uno mismo, y ocupar determinados roles.
El otro modo de interactuar es a través de lo que se llama nodo que es el punto de reunión para algo, no se sostiene solo, hay un interés, después desaparece, no hay comunidad de hablante.
En la inconsistencia no decodificamos, no hay aprendizaje, todo es desinterés.
La escuela se enfrenta ante una situación de desacople, irrumpe la inconsistencia, acá se debe pensar en una gestión distinta, teniendo algo como base por ejemplo el currículo.
Los cuerpos no pueden sostener una institución, cuando la institución declina, el cuerpo no debe morir para poder cambiar lo actual.
La gestión frente a este caos deberá encontrar un hilo conductor, generar un compromiso, no hacerse cargo.
Cuando hablamos de violencia, es el niño el que tiene la culpa, por lo que generar espacios es importante para lograr pequeños cambios.