- Rumbo al Bicentenario

imagesEn el año 2010, nuestro país conmemorará los doscientos años de la Revolución de Mayo, gesta que posteriormente impulsó los movimientos libertarios que permitieron declarar la Independencia definitiva del yugo español, y más tarde sancionar la Constitución.
Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de eventos revolucionarios que se sucedieron en mayo de 1810 en la Ciudad de Buenos Aires por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata. Como consecuencia de la revolución fue depuesto el Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y reemplazado por la Primera Junta, hecho que terminó con la dependencia colonial de España.
Los acontecimientos de la Revolución de Mayo se centraron en una semana conocida como la semana de mayo, transcurrida entre el 18 de mayo cuando se confirmó de manera oficial la caída de la junta de Sevilla, culminando el 25 de mayo, fecha de asunción de la llamada Primera junta.
Su sola mención tiene la virtud de evocar imágenes escolares, el cabildo, los próceres, el Buenos Aires colonial, levitas, mantillas y canastas de mazamorra junto con cantos patrióticos y hechos trascendentes. Sin embargo, ¿cuánto queda de todo eso en este tiempo? Las limitaciones educativas en las que se desvaloriza o minimiza el pasado y lo nacional, en que el aprendizaje deja de tener su cuota de responsabilidad y tarea para convertirse en un juego más, junto con la maquinaria mediática, tal vez vayan en detrimento de este conjunto de escenas que constituyen la base de conformación de un imaginario histórico necesario para la comprensión del presente. Al respecto Felipe Pigna defiende la enseñanza de la historia: “Se trata de fijar algo en la memoria, no para caer en la anécdota sino para encarnar la historia, trabajando la historia conceptual, la historia económica, de la cultura, pero encarnando cómo se vivía, etc., sin hacer de esto el centro, pero que lo sepan para tener una idea vivencial, porque sobre todo en los niveles iniciales es una cuestión vivencial que puedan entender lo que es una revolución, la anécdota es ilustrativa del contexto, y de eso sabían los grandes historiadores. La anécdota explica el episodio, lo sitúa en el imaginario social.”
El Bicentenario renueva la fuerza y empuje de un país que nació siendo revolución y enseñó a otros a luchar por sus ideales. Es un momento de entusiasmo colectivo de efervescencia que le permite a la sociedad revisar sus ideales y mejorarse.
Docentes, es tiempo de ofrecer diferentes actividades para que los alumnos comprendan Qué pasó el 25 de mayo de 1810? Quienes participaron? Qué y cómo debe festejarse?, para que ellos puedan iniciarse en la comprensión del tiempo histórico y la causalidad.
Argentina no está sola en este festejo, también celebran en Latinoamérica sus bicentenarios las repúblicas de Chile y México.